Cómo crear un código QR que se escanee siempre

Tamaño, contraste, margen, corrección de errores y tipos de contenido: la lista de comprobación antes de imprimir un QR.

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Antes de nada: ¿qué va a abrir el código?

Un QR no es más que texto convertido en imagen. El móvil decide qué hacer según el formato de ese texto: si empieza por https:// abre una web, si es WIFI: se conecta a una red, si es una vCard ofrece guardar el contacto y si es tel: o SMSTO: prepara una llamada o un mensaje.

Elige el tipo correcto en el generador y deja que construya el formato por ti; escribirlo a mano es una fuente habitual de códigos que «no hacen nada».

Menos contenido, código más fácil de leer

Cuanto más texto lleva un QR, más módulos (cuadraditos) necesita y más pequeños son a igual tamaño de impresión. Una URL de 25 caracteres produce un código limpio; una de 300, uno denso que muchas cámaras no leerán desde lejos. Si el enlace es muy largo, usa una dirección más corta de tu propia web que redirija a la página final.

Tamaño, margen y distancia

Unas reglas prácticas que evitan la mayoría de problemas:

  • Tamaño mínimo impreso: unos 2 × 2 cm para leerlo de cerca; para carteles, aproximadamente una décima parte de la distancia de lectura (a 3 metros, 30 cm).
  • Deja siempre margen blanco alrededor (la «zona tranquila»): al menos dos módulos, mejor cuatro.
  • Imprime en SVG o en PNG de alta resolución para que los bordes queden nítidos.
  • No lo coloques sobre superficies curvas, brillantes o con reflejos.

Color y contraste

Los lectores buscan módulos oscuros sobre fondo claro. Puedes usar colores de marca siempre que el código sea bastante más oscuro que el fondo; invertirlos (claro sobre oscuro) hace que muchas cámaras fallen. Nuestro generador te avisa si el contraste entre los dos colores es bajo.

Corrección de errores: cuándo subirla

El nivel de corrección indica qué parte del código puede estar dañada o tapada y seguir leyéndose: L recupera un 7 %, M un 15 %, Q un 25 % y H un 30 %. Más corrección hace el código más denso, así que usa M para pantallas y documentos y Q o H para exteriores, mesas de bar o si vas a superponer un logotipo.

Comprueba antes de imprimir

Escanéalo con al menos dos móviles distintos, desde la distancia real a la que se leerá y con la iluminación del lugar. Abre el enlace hasta el final: un QR perfecto que lleva a una página rota es peor que no tenerlo.

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